Zapatero y Obama
Lunes, 5 Mayo 2008 por Geógrafo Subjetivo
Recuerdo las semanas antes de las Elecciones Generales. El PP llevaba la agenda y el gobierno de Zapatero llevaba hasta el extremo las pocas habilidades en comunicación política de los socialistas, que han caracterizado la pasada legislatura. Las encuestas mostraban una mayor cercanía entre el PP y el PSOE que, sin dar ninguna la victoria a los conservadores, hacía que muchos pensaran que se estaba perdiendo el pulso
Paralelamente Barack Obama, aspirante demócrata a la nominación como candidato a la Presidencia de los Estados Unidos, comenzaba su espectacular escalada que le ha puesto en cabeza del número de delegados electos y de voto popular en las primarias de su partido. Obama estaba invocando más a ideas y aspiraciones que a la batalla política ordinaria. La musicalización de un discurso de Obama, “Yes, we can”, corrió por la blogosfera de izquierda como una trompeta de llamada para la victoria el 9 de marzo.
Algunas veces se ha dicho o insinuado que Obama y Zapatero son candidatos paralelos, expresando cada cual lo mismo, uno en los Estados Unidos y otro en España. Es cierto que la llamada a la esperanza y a las virtudes cívicas es común a ambos políticos, pero hay algunas diferencias subrayables.
Tienen en común que ambos han encontrado el respaldo de una generación, joven y un poco menos joven, cansada del realismo político y que quiere algunos cambios sustantivos. Estos votantes quieren que su voto a opciones no conservadores no termine en políticas tibias. Ambos quieren encarnar una nueva forma de pensar y ejercer la política y ello ha hecho que tengan un respaldo significativo
Las diferencias más notables entre Zapatero y Obama es que Zapatero ya era Presidente y se presentaba a una reelección, mientras que Obama aún no ha conseguido siquiera la nominación del Partido Demócrata. Programáticamente Zapatero se encuentra más cercano de la levemente izquierdista Hillary Clinton que del centrista Obama. Zapatero funciona electoralmente en los feudos tradicionales del PSOE, mientras que muchas de las victorias de Obama se han dado en muchos estados en los que probablemente los republicanos ganen las elecciones de noviembre.
Los triunfos de Obama en enero y febrero animaron a los simpatizantes y votantes de la izquierda española, cubriendo una acción política que ni el PSOE ni el gobierno satisfacían. Luego llegó la victoria del PSOE el 9 de marzo, la reelección de Zapatero como Presidente del Gobierno y la descomposición de la oposición.
La verdad, la campaña de Obama 2008 recuerda un poco la campaña de Zapatero 2004, antes que fuera presidente. Zapatero era un “buenista” (si se me permite la simplificación) en un país dónde parecía que para hacer política uno tenía que ser antipático, bronco y aznariano; Obama es algo parecido en comparación a Hillary, uno de esos políticos que actúa como un troll de internet siempre que puede.
Hillary que, por cierto, ha girado a la derecha bastante en las últimas primarias. Está haciendo una campaña que incluso gusta al neocon Weekly Standard, pardiez…
http://www.weeklystandard.com/Content/Public/Articles/000/000/015/063kvafy.asp?pg=2